Artículos


Por Carolyn Azo.

Isaías 5:20 “¡Ay de los que llaman a lo malo bueno y a lo bueno malo, que tienen las tinieblas por luz y la luz por tinieblas, que tienen lo amargo por dulce y lo dulce por amargo!”.

Es increíble ver como el mundo ha llegado a un estado igual o peor que las ciudades de Sodoma y Gomorra; donde niños, mujeres y ancianos, en especial, tienen que sufrir las consecuencias del pecado. En estos días estar de parte de la verdad parece locura a los ojos de los hijos del mundo, digo eso porque los hijos de Dios aceptan y obedecen las normas que él mismo dejó. Bien dice el dicho: “Es ciego el que no quiere ver”. Es imposible no darse cuenta como las profecías están cumpliéndose delante de nuestros ojos y los pilares bíblicos están siendo dejados de lado.

Cuando Dios creó el mundo estableció dos pilares de suma importancia para nuestra felicidad y bienestar humano, pero el ser humano dado a su terquedad y pecado siempre ha tratado de modificarlos, me refiero al matrimonio y al día de reposo bíblico, el sábado.

Estos últimos tres años el mundo se ha visto envuelto en una secuencia de sucesos rápidos donde se han cambiado los valores bíblicos por los deseos humanos. Bien lo dice la Biblia en Isaías 5:20 que “a lo malo le llamarán bueno y a lo bueno malo”.

La doctrina del matrimonio

Dios creó al hombre y a la mujer, los unió en matrimonio para que fuesen felices, para que procreasen y poblasen la tierra, pero como todos somos testigos el diablo se ha esforzado desde el inicio por romper matrimonios y crear nuevas formas de este fundamento bíblico; privilegio de unión dado a la pareja edénica, y por consiguiente, a nosotros, por el mismo Dios. Sin embargo, el ser humano rechazando la Palabra de Dios se ha corrompido y va atrás de sus deseos. No lo digo yo, lo dice Pablo en Romanos 1:26,27; cuando dice: “Por eso Dios los entregó a pasiones vergonzosas, pues aun sus mujeres cambiaron las relaciones naturales por las que van contra la naturaleza. Del mismo modo también los hombres, dejando la relación natural con la mujer, se encendieron en su lascivia unos con otros, cometiendo hechos vergonzosos hombres con hombres, y recibiendo en sí mismos la retribución debida a su extravío”.

La doctrina del sábado

Una vez juntos, la primera familia participó del pilar más importante, el sábado. La Biblia dice que el sábado fue creado por causa del hombre y no el hombre para el sábado. Puede leerlo en Marcos 2:27. El Señor separó el séptimo día para que reposemos y lo santifiquemos, para que la familia esté unida y sea un recuerdo perpetuo del memorial de la creación, de su amor hacia  nosotros. Pero una vez más el hombre lo echó a perder, cambiando el sábado por el primer día de la semana, el domingo. La misma enciclopedia Wikipedia informa que, “el 7 de marzo del 321, el emperador romano Constantino I el Grande decretó que el domingo (el día del Sol) fuera considerado como el principal día de la semana, en reemplazo del sábado (‘día de reposo’)”. Claro, “día del Sol”; es decir, ahora la humanidad tenía que inclinarse ante un astro creado por Dios y dejar de lado a Dios mismo, ¡Qué herejía! El diablo en todo momento usó personas como tú y como yo, que alejados de Dios, y siguiendo teorías humanas o tradiciones, se dejaron usar como agentes que lucharon y luchan contra la verdad, -y hoy sucede lo mismo-, me refiero a la Biblia y solo la Biblia, la que debió ser para todos la única regla de fe para todos los tiempos.

La escritora Elena White a luz de la Biblia lo dijo de una forma más clara en el libro El Grande Conflicto, pág. 593.4, al hablar sobre estos tiempos. “Conforme vaya acercándose la tempestad, muchos que profesaron creer en el mensaje del tercer ángel, pero que no fueron santificados por la obediencia a la verdad, abandonarán su fe, e irán a engrosar las filas de la oposición. Uniéndose con el mundo y participando de su espíritu, llegarán a ver las cosas casi bajo el mismo aspecto; así que cuando llegue la hora de prueba estarán preparados para situarse del lado más fácil y de mayor popularidad”.

¿De qué lado estarás? ¿Cambiarás la Palabra de Dios por opiniones humanas? ¿Te unirás a los que luchan por invertir los valores morales? Es tiempo de alzar nuestros ojos al cielo, santificarnos por medio de la comunión diaria con él, porque nuestra redención está cerca.

“Mas el que persevere hasta el fin, éste será salvo”. Mateo 24:13

Anuncios

¿Han escuchado hablar de la Zumba? Bueno lamentablemente muchos cristianos, incluyendo a miembros de nuestra iglesia, están siendo influenciados y arrastrados a este tipo de actividad que supuestamente hace bien para el bienestar físico. Inclusive incentivando o invitando a otras personas a realizar esta actividad.

Pero ¿Que es Zumba?
Según la definición ofrecida por Wikipedia, la Zumba es un movimiento o disciplina fitness de origen colombiano, enfocado por una parte a mantener un cuerpo saludable y por otra a desarrollar, fortalecer y dar flexibilidad al cuerpo mediante movimientos de baile combinados con una serie de rutinas aeróbicas. La zumba utiliza dentro de sus rutinas los principales ritmos latinoamericanos, como lo son la salsa, el merengue, la cumbia, el reggaetón y la samba.

Ya tenemos la definición de lo que es esto. Pero note lo siguiente:
a) Se utilizan movimientos de baile
b) Se utilizan rutinas aeróbicas
c) Se utilizan ritmos latinoamericanos como salsa, merengue, cumbia, reggaetón y samba. También se utilizan el flamenco, calypso, rumba, bachata y belly dancing.
d) Se combinan movimientos de baile con las rutinas aeróbicas.

¿Notaron lo que dice en la letra c)? Estamos hablando de baile y música que no edifican y que lo único que hace es estimular los sentidos de quienes practican estos “ejercicios”. Algunos de los intérpretes de estos ritmos musicales son Daddy Yanqui, Don Omar, Shakira, Marc-Anthony por nombrar algunos.
Muchos piensan que la Zumba hace bien para el cuerpo, y puede que así sea, pero además del cuerpo está nuestra mente que se ve estimulada al punto de no discernir con claridad el peligro de estas prácticas.

Satanás es muy astuto. Recordemos lo que sucedió en el Edén cuando Eva fue inducida a comer del fruto prohibido: Génesis 3:6 dice: “Entonces la mujer vio que el árbol era bueno para comer, que era atractivo a la vista y que era árbol codiciable para alcanzar sabiduría. Tomó, pues, de su fruto y comió. Y también dio a su marido que estaba con ella, y él comió”
Sin duda El enemigo de Dios sabe lo que esta haciendo. Hace que algo que es rechazado de plano por los cristianos sea después aceptado como apropiado, bueno, entretenido o por último como beneficioso para la salud.

La Biblia dice también en 1 Corintios 6:19 “¿O no sabéis que vuestro cuerpo es templo del Espíritu Santo, que mora en vosotros, el cual tenéis de Dios, y que no sois vuestros?”
Sin duda como cristianos todos estamos de acuerdo en que debemos cuidar nuestro cuerpo y debemos tratar de mantenerlo saludable mediante el ejercicio físico. El punto es que no se puede transar o dar concesiones en ciertas cosas a fin de lograr este objetivo. ¿Acaso creen los que practican este estilo de “ejercicio” que Jesús se agrada por ello? Claro que no.

“El deseo de excitación y agradable entretenimiento es una tentación y una trampa para el pueblo de Dios y especialmente para los jóvenes. Satanás está preparando constantemente seducciones que distraigan las mentes de la obra solemne de preparación para las escenas que están a punto de sobrevenir. Por medio de los agentes humanos, mantiene una excitación continua para inducir a los incautos a participar en los placeres mundanales. Hay espectáculos, conferencias y una variedad infinita de entretenimientos calculados para inducirlos a amar al mundo; y esta unión con el mundo debilita la fe”. – {CPI 294.2}

 

Halloween (/jalowín/) es una fiesta proveniente de la cultura céltica que se celebra en la noche del día 31 de octubre. Todos tenemos la típica imagen de niños norteamericanos correteando por las oscuras calles disfrazados de duendes, fantasmas y demonios, pidiendo dulces y golosinas a los habitantes de ese oscuro y tranquilo barrio de casas. Los niños se disfrazan para la ocasión y pasean por las calles pidiendo dulces de puerta en puerta. Después de llamar a la puerta los niños pronuncian la frase “Truco o trato” o ”Dulce o truco” (proveniente de la expresión inglesatrick or treat). Si los adultos les dan caramelos, dinero o cualquier otro tipo de recompensa, se interpreta que han aceptado el trato. Si por el contrario se niegan, los chicos les gastarán una pequeña broma, siendo la más común arrojar huevos o espuma de afeitar contra la puerta. Esta imagen en esos países no está muy alejada de la realidad y más o menos la fiesta discurre así. Pero en sus orígenes, la fiesta no era así, ni siquiera era ese su propósito.
 
ORIGEN DE HALLOWEEN. LA “VIGILIA DE SAMHAIN” DE LOS CELTAS.
 
La historia del Halloween se remonta a hace más de 2.500 años, cuando el año celta terminaba al final del verano, precisamente el día 31 de octubre de nuestro calendario. El ganado era llevado de los prados a los establos para el invierno. Ese último día, se suponía que los espíritus podían salir de los cementerios y apoderarse de los cuerpos de los vivos para resucitar. Para evitarlo, los poblados celtas ensuciaban las casas y las “decoraban” con huesos, calaveras y demás cosas desagradables, de forma que los muertos pasaran de largo asustados. De ahí viene la tradición de decorar con motivos siniestros las casas en la actual víspera de todos los santos y también los disfraces. Por lo tanto era una fiesta asociada a la venida de los dioses paganos a la vida.
 
La celebración original no era llamada por su nombre actual de Halloween; empezó mucho antes de la era cristiana entre los antiguos celtas (bretones, galos, escoceses e irlandeses). El fin del verano marcaba el inicio del Año Nuevo Céltico; éste se celebraba ofreciendo sacrificios al “Señor del Cielo y de la Tierra”: Samhain o Saman. La celebración se constituía en un día festivo llamado la “Vigilia de Samhain”. La imagen de ese dios pagano era la de un esqueleto sosteniendo una hoz o guadaña en su mano que más tarde llegó a ser conocido como La Muerte. El 1º de noviembre era la fecha en que los celtas celebraban el Día de la Muerte. Por esa época las hojas de los árboles caían, oscurecía más temprano y las temperaturas bajaban. Ellos interpretaban estos fenómenos estacionales como un decaimiento de su dios sol, el cual pensaban ellos, estaba perdiendo fuerza porque Samhain lo estaba subyugando.
 
Adicionalmente ellos creían que el día anterior, el 31 de octubre, Samhain se reunía con los espíritus de todos los que habían muerto el año anterior. Estos habían estado confinados a habitar en cuerpos de animales durante todo un año como castigo por sus malas obras, y en la víspera de la fiesta, el 31 de octubre, se les permitía regresar a sus antiguos hogares a visitar a los vivos. Para proteger a éstos, el sacerdote dirigía a la gente en ceremonias de adoración diabólica en las que eran quemados como ofrenda caballos, gatos, ovejas negras, bueyes y seres humanos, para apaciguar a Samhain y evitar que los espíritus de los muertos los lastimaran.
 
Los Druidas o sacerdotes, eran ministros quienes asimismo realizaban sacrificios humanos como ofrendas que servían para apaciguar la ira de los dioses. Durante el ritual de encender la hoguera los sacerdotes druidas danzaban en forma de círculo alrededor de la hoguera, luego los sacerdotes sacaban leños encendidos y se lo daban al jefe de una familia que había perdido a un ser querido durante ese año. Se lo llevaban a su casa y tenían que preparar una comida porque la tradición decía que durante esa noche los espíritus de los muertos saldrían de los cementerios y tocarían en las puertas de sus familiares. La familia tenía que tener una buena comida para ofrecer al espíritu porque de no ser así el espíritu del muerto le haría una maldad. De ahí es que viene la famosa expresión que se dice la noche del 31 de octubre “Trick or Treat”. O sea “Treta o Trato”.
 
LA FIESTA DE POMONA DE LOS ROMANOS
 
En el año 43 A. de C. los romanos conquistaron a los Celtas y convirtieron a la isla en una provincia romana. Sumado a la conquista de los territorios dominados por tribus Celtas, especialmente en Escocia e Irlanda, añadieron a esta “fiesta”, el festival romano de “La Cosecha” que realizaban el 1º de noviembre en honor de Pomona, diosa de los árboles frutales y cambiaron su celebración para el 31 de octubre. Por lo que se mezclaron frutas con malos espíritus para celebrar este día. Las manzanas eran muy populares y pronto fueron parte de las celebraciones.
 
VISPERA DEL DIA DE TODOS LOS SANTOS DE LA ROMA PAPAL
 
La Iglesia de Roma decidió convertir la festividad al catolicismo. Ya de por sí traían un gran problema con el calendario, que les había sido insuficiente para darle un día a todos los santos. El Papa Bonifacio IV (615) dedicó un templo cristiano en honor a “Todos los Santos”. Aunque en un principio esa festividad se celebraba en mayo, el Papa Gregorio III (741) cambió la fecha al 1 de noviembre como el Día de Todos los Santos ( en especial a todos los santos menores). Cuando en el año 840 el Papa Gregorio IV estableció que la fiesta se celebrara universalmente, tan importante como ella fueron los preparativos organizados durante la víspera (31 de octubre). “All Hallow’s Eve” fue el término adoptado por la cultura anglosajona para llamar a estos festejos, ya que traducido al castellano significa “vispera santa”. Con el paso del tiempo la pronunciación se fue deformando: de “All Hallowed Eve” pasó a “All Hallowed Even” y, finalmente, a “Halloween”. Es así como las costumbres paganas llegaron a pertenecer a las tradiciones eclesiásticas.
 
HALLOWEEN EN ESTADOS UNIDOS
 
La fiesta fue exportada a los Estados Unidos por emigrantes europeos en el siglo XIX, más o menos hacia 1845 o 1846. Y es aceptada como una tradición, integrando todos los detalles antes mencionados. Era una fiesta católica de pequeños grupos de fieles, que se popularizó enormemente con la llegada de los irlandeses alrededor de 1840. Fueron ellos quienes le añadieron la “Jack-o-lantern” (la calabaza hueca con una vela dentro), ya que tenían una leyenda de un Jack (Jaime) a quien le prohibieron la entrada al Cielo y también al Infierno y se paseaba con una linterna, que era un rábano hueco con un carbón ardiente dentro (que le había dado el mismísimo Diablo), buscando la manera de entrar en el cielo o en el infierno. La calabaza reemplazó al repollo por una pragmática razón: era más fácil de ahuecar.
 
La fiesta, sin embargo, no comenzó a celebrarse masivamente hasta 1921. Ese año se celebró el primer desfile de Halloween en Minnesota y luego le siguieron otros estados. La internacionalización del Halloween se produjo a finales de los años 70 y principios de los 80 gracias al cine y a las series de televisión. En 1978, se estrenaba en EEUU y en el mundo entero La Noche de Halloween, de John Carpenter; una película ambientada en la víspera de Todos los Santos que supuso una referencia para el cine de terror de serie B; con innumerables secuelas e imitaciones.
 
DE ESTADOS UNIDOS AL MUNDO
 
Hoy Halloween se ha transformado en una “gran tradición americana” que cada día se internacionaliza más y más, transformándose también en un fenómeno económico que ha llevado a convertirse en una de las temporadas de mayores ventas del año. En Latinoamérica, Halloween tiene connotaciones un poco diferente a las que adquiere en el norte anglosajón. Es una fiesta de adultos, llena de magia y misticismo, en la que se bebe champagne, se arrojan runas, se lee el I Ching, se tira el Tarot y se saluda efusivamente a fantasmas, calaveras, gatos negros y mujeres montadas en escobas. La única excepción la constituyen los colegios de habla inglesa, donde la orden del día es calar calabazas, disfrazar a los chicos y vaciar los quioscos.
 
Muchos ven esa noche como la única del año en que ellos pueden disfrazarse y actuar tontamente. Pero también brujas y los satanistas aún consideran Halloween como una de las épocas más fuertes del año para lanzar un hechizo. En Halloween la mayoría de los que practican la brujería participan de un ritual llamado “bajando la luna”. En este ritual, según ellos, la bruja principal de la convención se convierte en un canal para la diosa luna. Las brujas y los satanistas son, por supuesto, una pequeña minoría. Pero lamentablemente pocas personas que celebran Halloween hoy en día alguna vez piensan en la oscuridad que sobrecoge a la mayoría de las prácticas del Halloween.
 
EL DAÑO DE HALLOWEEN
 
1. Halloween enfatiza la violencia y la muerte
 
El 6 de Enero de 1988 en California, la conocida periodista Ann Landers escribió una columna titulada “Los padres deben atacar la violencia”. En ella se relataba un episodio en el que una maestra de cuarto grado les pidió a sus estudiantes escribir un breve ensayo de lo que más les gustaría hacer en Halloween. El 80 % de sus estudiantes de 9 años de edad expresaron que desearían “matar a alguien”. Estas ideas los niños las han sacado de la TV y Halloween está desensibilizando a nuestros niños con la glorificación de la violencia, muerte, mutilación y sangre. Considere por un momento las películas “Pesadilla en la calle del Infierno”, “Halloween” y “Viernes 13″. Éstas son muy populares para ser vistas en la fiesta de Halloween. En estas películas se expone el sadismo, la violencia sexual, satanismo, tortura, mutilación y los más extraños asesinatos que lleva inconscientemente a nuestros niños a copiar esos comportamientos.
 
2. Halloween enfatiza el horror y el miedo
 
Para un niño una visita a una “casa embrujada” creada para Halloween podría ser una pesadilla. El sicólogo Marvin Berkowitz, de la Universidad de Marquette dijo: ”Algunas casas embrujadas pueden incluso espantar a un adulto; los niños deberían entrar a ellas con un correcto estado mental” y recomienda que los padres”deben hacerle saber al niño que puede ser traumatizado con una experiencia como ésta”. Un trágico producto del miedo, en la vida de los niños a temprana edad y en la adolescencia, es el interés e involucramiento en los fenómenos sobrenaturales de lo oculto.
 
3. Halloween enfatiza lo oculto
 
Halloween es dañino porque atrae las personas a lo oculto. Muchos niños son introducidos a prácticas ocultistas en las fiestas del Halloween, y atraídos a lo oculto por el poder que les ofrece. Otros lo ven como el mayor significado de la rebelión contra los padres. Personas que nunca se involucrarían en prácticas ocultistas en otro tiempo, lo experimentarán en fiestas de Halloween con sesiones, tablas de Ouija, levitación y otros rituales. Hace algunos años se detectaron instrumentos corto punzantes en las golosinas. Estadísticas reportan un incremento en las desapariciones de niños durante las fechas próximas a la celebración del Halloween (los satanistas realizan sacrificios humanos en esa celebración).
 
 
¿ERES CRISTIANO(A)? ENTONCES REVISA HALLOWEEN DESDE LA PERSPECTIVA BIBLICA
 
Halloween es un día siniestro con raíces ocultistas. Es un día que honra a dioses falsos, demonios y a Satanás. A los cristianos que creen en la Biblia como la palabra revelada de Dios en sus vidas, se les instruye con las siguientes palabras: “…y no participéis en las obras infructuosas de las tinieblas, sino más bien reprendedlas”. (Efesios 5:11)
 
La Biblia dice “Mirad que nadie os engañe por medio de filosofías y huecas sutilezas, según las tradiciones de los hombres, conforme a los rudimentos del mundo, y no según Cristo. (Colosenses 2:8) No debemos caer en costumbres que por muchos intereses día a día se va popularizando mas. Dios nos dice claramente “Guardad, pues, mi ordenanza, no haciendo las costumbres abominables que practicaron antes de vosotros, y no os contaminéis en ellas. Yo Jehová vuestro Dios”. (Levíticos 18:30)
 
La Biblia alienta al ser humano siempre a tener “puestos los ojos en Jesús”. En esa noche del año, la mayoría de los ojos no están puestos en Jesús sino en una imagen siniestra. ¿Deberíamos realmente enfocarnos en el diablo, brujas y otros seres malignos, aún por una sola noche?
 
Si nuestros hijos o nosotros nos vestimos de brujas y hechiceros, si colgamos adornos de fantasmas en nuestras ventanas entre tantos disfraces diabólicos, ¿qué hacemos, sino imitar lo maligno? Las brujas y los malos espíritus no son divertidos ni inofensivos, sino representaciones de una realidad: que el reino de las tinieblas trata de atraerte hacia él, alejándote de la verdadera fuente de vida que es Jesucristo.
 
Concluimos que Halloween obviamente no es una fiesta que nos acerque a las personas a Dios y aun menos que lo honre y glorifique a Dios. No hay dudas de que es una fiesta donde se pone en primer lugar a un Satanás entretejido en múltiples símbolos que apuntan a la inmortalidad del alma, al pretendido dominio que tiene de la vida y la muerte y sobre todo reivindicando la adoración del mundo hacia él. “Porque no tenemos lucha contra sangre y carne, sino contra principados, contra potestades, contra los gobernadores de las tinieblas de este siglo, contra huestes espirituales de maldad en las regiones celestes.” (Efesios 6:12)
 
Cristo nos dejó la advertencia, “ninguno puede servir a dos señores, porque o aborrecerá a uno y amará al otro, o será leal a uno y menospreciará al otro”. (Mateo 6:24) “¿No sabéis que la amistad del mundo es enemistad contra Dios? Cualquiera, pues, que quiera ser amigo del mundo, se constituye enemigo de Dios…someteos pues a Dios: resistid al diablo y huirá de vosotros. Acercaos a Dios, y El ser acercará a vosotros.” (Sant. 4.7-8).

Si Cristo tuvo en la oración su fuente de poder, y otro tanto ocurrió en la experiencia de sus discípulos, ¿qué menos podría pasar hoy en nuestra propia vida? Son tantos los beneficios que proporciona el hábito de orar, que sería incomprensible que un creyente que dice amar a Dios no cultivara este privilegio de vivir en diálogo y en sintonía con el Señor.

Veamos algunos de los múltiples beneficios de la oración:

  1. Nos amista con Dios. Nos hace sentir acompañados por él. Ahuyenta toda posible soledad del corazón. Y al crecer así nuestra amistad con el Señor, más deseamos convivir con él.
  2. Nos llena de paz. Si tenemos ansiedad, depresión o angustia, nuestra relación con Dios nos inunda de paz. Nos da calma interior, dominio propio y equilibrio emocional.
  3. Nos da seguridad. Quita los temores del corazón y nos ayuda a sentirnos más confiados. Nos da la certeza del cuidado protector de Dios y nos aleja del peligro.
  4. Nos da fortaleza espiritual. Así actúa la oración: nos hace fuertes para rechazar la tentación y el mal circundante. Vence nuestros desalientos y debilidades personales.
  5. Nos ayuda a conocernos mejor. Nos lleva a examinar nuestra vida para detectar nuestras necesidades, con el fin de presentarlas luego ante Dios. El solo examen de nuestra vida interior nos ayuda a crecer psicológica y espiritualmente.
  6. Nos enseña a ser agradecidos. La verdadera oración no sólo tiene la finalidad de pedir, sino también de reconocer y agradecer las bendiciones del Altísimo. En realidad, ¡siempre deberíamos sentir y expresar gratitud a Dios!
  7. Nos cambia el carácter. Eleva nuestros pensamientos, mejora nuestras decisiones y renueva nuestro modo de ser. Quien ora con sinceridad y con fe, abriéndole su corazón al Señor como a su mejor amigo, embellece y perfecciona su carácter.

Fuente: “Todavía existe esperanza”, Enrique Chaij, Pág. 57

En las páginas del Antiguo Testamento existen numerosas profecías acerca del esperado Mesías, las que fueron formuladas con muchos siglos de anticipación, algunas de las cuales no fueron entendidas claramente. Pero cuando se cumplieron con admirable precisión, entonces se advirtió en ellas su contenido mesiánico. He aquí algunas de ellas:

  1. El Mesías nacería en Belén (Miqueas 5:2). San Mateo dice, de manera explícita, que Jesús nació en “Belén de Judea en tiempos del rey Herodes” (San Mateo 2:1; ver también S. Lucas 2:4-6).
  2. Nacería de una virgen y se llamaría Emanuel (Isaías 7:14) . Esto se cumplió en Jesús según S. Mateo 1:22, 23 y 25. Emanuel significa “Dios con nosotros”, y la encarnación de Jesús es la prueba del deseo de Dios de morar con sus hijos.
  3. Sería llevado a Egipto (Oseas 11:1). Cuando el rey Herodes, monarca de Judea, se enteró de que había nacido un niño a quien algunos identificaban como futuro “rey de los judíos”, decidió matar a todos los niños menores de 2 años que había en Belén (S. Mateo 2:14,15). Pero los padres de Jesús alcanzaron a huir hacia Egipto para salvar la vida al recién nacido.
  4. Juan el Bautista sería su precursor (Isaías 40:3; Malaquías 3:1). Juan el Bautista fue un profeta que generó un gran reavivamiento espiritual entre el pueblo judío, preparando así el camino para la llegada del Mesías (S. Mateo 3:1-3; 11:10).
  5. Realizaría una vasta labor espiritual mediante el ungimiento del Espíritu Santo (Isaías 61:1,2). Según esta profecía, Jesús vendría a aliviar a los quebrantados de corazón y dar vista a los ciegos. Al comenzar su ministerio, Cristo afirmó ser el cumplimiento de esta profecía (S. Lucas 4:18-21). A partir de entonces no dejó de consolar a los tristes y sanar a los enfermos.
  6. Hablaría en parábolas (Salmos 78:2). En S. Mateo 13:34 y 35 leemos que Jesús hablaba “estas cosas en parábolas. Sin emplear parábolas no les decía nada”. De hecho, en los evangelios aparecen más de 50 parábolas que Jesús pronunció.
  7. Sería nuestro Pastor (Isaías 40:11). Jesús mismo asumió ese título. Él afirmó: “Yo soy el buen pastor. El buen pastor da su vida por las ovejas” (S. Juan 10:11).
  8. Sería traicionado por uno de sus discípulos (Salmos 41:9). Los evangelios narran que Judas, unos de sus discípulos, entregó a Jesús para ser juzgado, traicionándolo (S. Juan 18:2, 3).
  9. Sería vendido por 30 piezas de plata (Zacarías 11:12). Treinta piezas de plata era el precio que se pagaba por un esclavo (Éxodo 21:32), y equivalían a 120 días de salario de un trabajador. En S. Mateo 26:14 y 15 se afirma que Judas recibió 30 piezas de plata a cambio de traicionar a Jesús.
  10. Serían horadados sus manos y sus pies en la crucifixión (Salmos 22:16). Según el historiador Flavio Josefo, la crucifixión era una práctica común en Palestina. Esta era una de las peores formas de tortura y uno de los métodos de ejecución más cruel que jamás se hubiera inventado. Con respecto a las heridas que dejaron los clavos en sus extremidades, Jesús afirmó: “Miren mi manos y mis pies. ¡Soy yo mismo! Tóquenme y vean…” (S. Lucas 24:39).
  11. Se burlarían del Mesías (Salmos 22:7, 8). Los evangelios nos cuentan que los judíos “blasfemaban contra él” , “se burlaban de él”, y los que estaban crucificados con él “lo insultaban” (S. Marcos 15:29-32).
  12. Le darían a beber vinagre con hiel (Salmos 69:21). Un soldado romano le ofreció vinagre con hiel a Jesús en la cruz (S. Mateo 27:34, 48). La mezcla de vinagre con hiel producía en el crucificado un cierto adormecimiento. Sin embargo, Jesús lo rechazó, ya que no quería nada que nublara la lucidez en un momento como ese.
  13. Partirían sus vestidos y echarían suertes sobre su ropa (Salmos 22:18). La “capa” de Cristo (S. Juan 19:23) era sin costura; de allí que, en el momento de la crucifixión, los soldados romanos decidieros echar suertes sobre ella antes que dividirla en partes (S. Mateo 27:35).
  14. El Mesías sufriría para consumar nuestra salvación (Isaías 53:4-9). Sería azotado, herido, abatido, menospreciado, llevado como oveja al matadero, sin abrir su boca. Se cumplió dramáticamente cuando Cristo ofrendó su vida, según la narración detallada en los evangelios.
  15. El Mesías nacería en el tiempo determinado por Dios y predicho por la profecía (Daniel 9:24-27). En síntesis esta profecía dice que el Mesías (es decir Cristo el Ungido) aparecería 483 años después del decreto emitido en el 457 A.C. para restaurar Jerusalén, lo que equivale al año en que Jesús fue bautizado y comenzó su ministerio público: 27 D.C. Al comenzar su obra, Jesús proclamó: “Se ha cumplido el tiempo… El reino de Dios está cerca” (S. Marcos 1:15).

Fuente: “Todavía Existe Esperanza”, Enrique Chaij, Pág. 18

Algunos han dicho que Cristo vino en el año 1914, otros dicen que Cristo va a venir como un ladrón, va a raptar a los escogidos y los va a llevar al cielo; algunos sostienen que Cristo viene a las cámaras donde se invoca a los espíritus, y aún más, es muy posible que llegue el momento cuando se aparezca un ser prodigioso en una nave extraterrestre que diga que es Cristo. En general, hay mucha confusión acerca de la venida de nuestro Señor Jesucristo, y fue él mismo quien advirtió de esta confusión antes de ir al cielo.
Siendo que hay tantas versiones de la segunda venida de Cristo, la pregunta que surge es ¿A quién o a qué debemos creer? Nuestra seguridad debe estar arraigada en la Biblia, La Palabra de Dios, Como cristianos no debiéramos creer lo que dicen los hombres acerca del retorno de Cristo, sino sólo lo que este libro maravilloso nos presenta.
La Segunda Venida es una enseñanza fundamental en las Escrituras. Nuestro Señor advirtió claramente respecto a las estratagemas que se iban a presentar para engañar a la gente acerca de este evento.

Las señales acerca de su venida fueron presentadas con claridad en el capítulo 24 de San Mateo y los otros pasajes paralelos en los sinópticos. En su discurso él advierte que no se debe creer a cualquiera que pretenda ser el Cristo. (Mateo 24:5,23-28) La segunda venida tiene características que no permiten ser falsificadas por ningún ser creado. En primer lugar, la segunda venida es personal y literal. Segundo, es visible y audible; tercero, es repentina e inesperada; cuarto, es gloriosa y catastrófica.

PERSONAL Y LITERAL
Los discípulos estaban mirando al cielo tristes; su amado Maestro se despidió de ellos y regresó en una nube a su mansión celestial. Mientras su vista estaba todavía enfocada en el infinito, sus pensamientos fueron interrumpidos por dos ángeles que les dieron el reconfortante mensaje: “¿Qué estáis mirando al cielo? Este mismo Jesús que ha sido tomado de vosotros al cielo, así vendrá como le habéis visto ir al cielo” (Hechos 1:9-11) Sí, este mismo Jesús con el que convivieron por más de tres años, que después de la resurrección estuvo con ellos por cuarenta días iba a regresar de la misma manera visible en que se fue, para llevarlos con él a la patria celestial (Juan 14:1-3)
En la actualidad, algunas personas afirman que su venida es “en espíritu”, sin embargo, cuando los apóstoles hablan de su venida, usan el término parousía, que aparece 24 veces en el Nuevo Testamento, 18 de las cuales se refieren a la venida o presencia corporal y literal de distintas personas (1 Cor. 16:17) Un ser personal y visible se fue al cielo, la misma persona que ascendió “aparecerá por segunda vez, sin relación con el pecado, para salvar a los que le esperan” (2 Cor. 7:6,7)
VISIBLE Y AUDIBLE
El hecho de que Jesús venga en las nubes o con las nubes (Mat. 26:24; 24:30) enfatiza el hecho que él va a ser visto, así como los israelitas miraban la nube que los acompañaba en su peregrinar por el desierto. San Juan reafirma esto cuando dice que Cristo viene en las nubes (Apoc. 1:7)
Pero hay que hacer una distinción entre la presencia visible y la presencia espiritual. Cuando el Señor regresó al cielo, nos prometió: “He aquí que yo estoy con vosotros todos los días, hasta el fin del mundo” (Mat. 28:20) También nos aseguró: “Donde están dos o tres congregados allí estoy yo en medio de ellos” (Mat. 18:20) Esta presencia es espiritual pero no corporal y visible. Para no confundir esta presencia espiritual permanente de Cristo con nosotros –a través del Espíritu Santo–, con su segunda venida, los apóstoles emplearon el término parousía (venida corporal), o epifanía (manifestación visible, aparición) (2 Tes. 2:8) porque con éstos términos enfatizan que la presencia de su venida será corporal y visible. Sin embargo, algunos grupos cristianos han confundido la segunda venida con la presencia espiritual permanente de Cristo con su iglesia, al afirmar que Cristo viene cada vez que se celebra la eucaristía o la cena del Señor, y así olvidan su segundo retorno. Otros simplemente han relegado la doctrina de la segunda venida a un segundo plano.
La segunda venida será visible a todo ojo humano. El mismo Jesús amonestó a sus discípulos a no dejarse engañar por noticias de una segunda venida “secreta” en algún lugar del planeta; él comparó su retorno al brillo del relámpago (Mat. 24:27) que es visto por todos desde cualquier ubicación geográfica. Todo esto evidencia que el segundo retorno de Jesús será visible.
Pero además de esto la segunda venida será audible para todos los seres vivientes de este planeta. El apóstol Pedro dice que ese día “los cielos pasarán con grande estruendo” (2 Ped. 3:10) “Y el Señor Jesús dijo que enviará a sus ángeles con gran voz de trompeta, y juntará a sus escogidos” (Mat. 24:31) Esta descripción no deja lugar para eventos secretos. Por lo tanto la segunda venida del Señor será visible y audible a todos los seres humanos.
La Biblia nos dice acerca del día de la crucifixión de Jesús lo siguiente: “Y estaban junto a la cruz de Jesús su madre, y la hermana de su madre, María mujer de Cleofas, y María Magdalena… Entonces los judíos, por cuanto era la víspera de la Pascua, para que los cuerpos no quedasen en la cruz en el sábado, pues era el gran día del sábado, rogaron a Pilato que se les quebrasen las piernas y fuesen quitados” (S. Juan 19:25-31, versión Reina-Valera antigua).

 

Acompañando a la virgen María estaba su hermana, otra piadosa israelita seguidora de Jesús y también María Magdalena, la que vendía su cuerpo por dinero, pero que fue rescatada por el amor perdonador de Jesucristo e incorporada al reino de Dios.
Era la víspera de la Pascua, pues coincidían o se encontraban dos grandes sábados: el sábado de la ley ceremonial, o la Pascua, y el sábado del cuarto mandamiento de la ley moral. Era un día de reposo doble: uno que apuntaba a Cristo como el Salvador de la humanidad y el otro a Cristo como el Creador de la tierra y todo lo que en ella existe, y al hombre y el sábado milenario en el reino de Dios.
En el libro de Lucas podemos leer lo siguiente: “Y era día de la víspera de la Pascua; y estaba por rayar el sábado. Y las mujeres que con él habían venido de Galilea, siguieron también, siguieron también y vieron el sepulcro, y cómo fue puesto su cuerpo. Y vueltas, aparejaron drogas aromáticas y ungüentos; y reposaron el sábado, conforme al mandamiento” (S. Lucas 23:54-56, versión Reina-Valera antigua). Podemos comprobar mediante el texto anterior que estas mujeres: la virgen, su hermana y María Magdalena no eran las únicas mujeres piadosas que acompañaron a Jesús hasta el suplicio.
También se menciona a otras mujeres como Juana y María, madre de José, y Salomé y “otras muchas” (ver S. Marcos 15:40, 41; S. Lucas 8:1-3). Junto con la bienaventurada virgen hay una constelación de mujeres piadosas que siguieron al Salvador hasta la hora de su muerte en la cruz. Todas estas mujeres, incluyendo a la virgen María, eran temerosas de Dios, conocedoras de la ley y los profetas y guardadoras del sábado. Es por eso que en algunos conventos se le ha llamado al sábado el Día de la Virgen, porque la virgen guardaba el sábado. El evangelista dice que lo guardaron conforme al mandamiento. ¿Dónde está el mandamiento?
CONFORME AL MANDAMIENTO
¿Dónde está y qué dice el mandamiento? En el Monte Sinaí, cuando Dios sacó a su pueblo de la cautividad pecaminosa de Egipto les dio el sábado.. En el Sinaí Jesucristo proclamó el séptimo día como día de reposo (“sábado” significa reposo) y el Espíritu santo lo escribió en la primera tabla de la ley. El Espíritu Santo es el “dedo de Dios” que escribió en el Antiguo Pacto la ley que representa el carácter de Dios y en el nuevo la escribe en las tablas de carne del corazón del que ha nacido del agua y del espíritu. El mandamiento dice: “Acuérdate del día del sábado para santificarlo. Seis días trabajarás y harás tus obras, pero el séptimo día es día de descanso, consagrado para Yavé, tu Dios, y no harás en él trabajo alguno, ni tú, ni tu hijo, ni tu hija, ni tu siervo, ni tu sierva, ni tu ganado, ni el extranjero que esté dentro de tus puertas: pues en seis días hizo Yavé los cielos y la tierra, el mar y cuanto en ellos se contiene, y el séptimo día descansó; por eso bendijo Yavé el día del sábado y lo santificó” (Exodo 20:8-11, versión católica Nácar-Colunga).
La virgen María y todas las mujeres piadosas seguidoras de Jesús como el Mesías, observaban el cuarto mandamiento de la inmutable Ley de Dios. Rigurosa y concienzudamente guardaban el sábado conforme al mandamiento. Notemos que los evangelistas, inspirados por el Espíritu Santo, le siguen llamando sábado al séptimo día; y primer día de la semana al día que hoy se llama domingo.
En el Nuevo Testamento no hay confusión alguna, ni posibilidad de extravío por parte del creyente obediente. La virgen y todas las mujeres piadosas estaban en la verdad, amaban la verdad y rechazaban el error como abominable para el alma. Ellas no pudieron haber guardado el primer día de la semana, o el día del sol, solis invictus, Sunday. Ellas eran israelitas, hebreas, celosas de la ley y los profetas, amantes del Reino de Dios, sin mezcla alguna de tradiciones y mandamientos humanos. La herejía no era parte de sus creencias. Las costumbres religiosas de Babilonia, Egipto, Grecia y Roma no tenían parte en la vida espiritual de estas santas mujeres. Todas las mujeres cuyas vidas giraban alrededor del Salvador, guardaban por la fe los mandamientos de Dios. En este caso específico, la virgen María y todas las santas mujeres guardaban el sábado. Esto es históricamente cierto, bíblicamente demostrable y una verdad rigurosamente incontrovertible. (véase Génesis 2:1-3 con Exodo 20:8-11)
LA VIRGEN COMO MAESTRA
Al estudiar la vida piadosa de Jesucristo encontramos que el historiador Lucas nos dice sobre su costumbre piadosa, espiritual y normativa: “Y vino a Nazaret, donde había sido criado; y entró, conforme a su costumbre, el día del sábado en la sinagoga, y se levantó a leer” (S. Lucas 4:16, versión Reina-Valera antigua). Aquí encontramos dos cosas de máxima importancia en el camino de nuestra espiritualidad y de María como educadora: (1) Cristo guarda el sábado. (2) Cristo sabía leer.
La pregunta válida es la siguiente: ¿Quién le enseñó a guardar el sábado y quién le enseñó a leer? La virgen le enseñó a guardar el sábado y le enseñó a leer. A los doce años el adolescente divino conocía toda la Ley de los profetas como para discutir con los sabios y dejarlos atónitos de admiración. Sin duda que la virgen hizo un trabajo maravilloso en desarrollar, como mentora extraordinaria, a aquel niño y joven que sería “la Luz del mundo”. Ella conocía las Sagradas Escrituras y se las enseñó a su hijo.

Página siguiente »