Pasos para mejorar las Reuniones de Jóvenes

1. Pedir la dirección de Dios en la planificación.

2. Nunca improvisar los programas y siempre tener un plan alternativo (Plan “B”) en caso de cualquier eventualidad.

3. Reunirse en forma periódica para verificar los temas que se tratarán.

4. Invitar con anticipación a los hermanos de iglesia y amistades indicando claramente la fecha y hora del programa. Si es necesario se deben utilizar las redes sociales (Facebook, Twitter, Google+ u otras) para recordar el horario de las reuniones.

5. Verificar que el templo esté limpio y ordenado antes de comenzar la reunión.

6. Ser puntuales. Los programas se deben comenzar a la hora indicada, no importa que haya pocas personas en ese momento. No es prudente hacer esperar a Dios. Los miembros de iglesia pronto se acostumbrarán también a ser puntuales en su llegada a la reunión.

7. Quien dirige el programa debe tener total claridad de cuál es la siguiente actividad o persona en participar dentro del programa. No saber qué parte del programa viene a continuación demuestra que se improvisó a la hora de presentar el programa.

8. Quienes tienen una determinada participación dentro de la programación deben estar en la iglesia antes que comience la reunión. El hecho de que a un joven o señorita le corresponda participar a la mitad o casi al final del programa no significa que tenga derecho a llegar más tarde.

9. Aprovechar las herramientas tecnológicas pero no exagerar. La música y el sonido de micrófonos deben tener un volumen adecuado. Ni muy alto porque molesta los oídos (esto se nota más en una iglesia pequeña), ni muy bajo ya que no se oiría correctamente a quién está cantando o hablando (esto se nota más en una iglesia grande)

10. Quién está a cargo del sonido y/o la presentación de los himnos o cantos mediante un computador y un proyector (data show) debe estar durante todo el programa atento a esa labor. Si dichos equipos tecnológicos junto con otros, como controles de sonido, están en una sala aparte de la nave central, el encargado debiera estar de punto fijo en dicha sala y no con la congregación, evitando así el tener que pararse a cada rato para ir a continuar con su labor.

11. La música, cantos e himnos utilizados en las reuniones deben ser llamativos pero asegurándose de qué sean apropiados y exalten al Creador. Se debe evitar utilizar la música de ciertos artistas llamados “cristianos” pero cuyas letras, ritmos y melodías no son acordes con la verdadera adoración. Si no se está seguro de que la música o cantos sean apropiados entonces es mejor averiguar primero en distintas fuentes, ya sea consultando con el pastor local, algún hermano(a) que sepa más de lo relacionado con la música o a través de internet.

12. Tener invitados especiales participando en los programas de jóvenes como por ejemplo un pastor, cuarteto o conjunto coral o musical. También puede ser alguien con habilidades en algún instrumento musical o un profesional que se desempeñe en un área afín al tema que se va a presentar.

13. Siempre debe haber alguien a la entrada del templo que reciba con un cordial saludo a quienes van llegando a la reunión. Ciertos jóvenes o señoritas piensan que porque algunos ya se conocen no es necesario el saludo de bienvenida.

14. No discriminar. El hecho de que sean programas de jóvenes no significa que una persona mayor o un niño no puedan participar con algún tema, alabanza, etc.

15. Los juegos bíblicos deben ser eso, juegos bíblicos. Se debiera evitar utilizar actividades que nos alejen de la Biblia en vez de acercarnos a ella como actividades o juegos que rayan en la mundanalidad.

16. No incentivar a los asistentes con premios para su participación pues esto crearía una competencia interna o rivalidad. “El ofrecer premios creará rivalidad, envidia y celos; y algunos de los más diligentes y dignos recibirán poco crédito” (COES Cap. 141)

17. En algunas iglesias hay objetos como por ejemplo una Biblia o las Tablas de la Ley que están puestos en un lugar destacado del templo para recordarnos la importancia de ellos. No se debiera utilizar dichos objetos en juegos u otras actividades sin la aprobación de los dirigentes de la iglesia.

18. En muchos programas de jóvenes se requiere el apoyo gráfico para expresar el contenido de lo que se va a tratar. Siempre hay personas en la iglesia con habilidades especiales para la confección de dibujos, letras, pancartas u otro material gráfico en papelería o de otro tipo, por lo cual se les debiera pedir el apoyo para concretar determinadas partes del programa, por ejemplo la confección de un díptico informativo, letras para colocar en la plataforma del templo, confección de tarjetas especiales para los asistentes, etc.

19. El formato de los avisos, carteles o afiches publicitando las reuniones debe ser llamativo pero sin caer en la mundanalidad. Se han visto algunos afiches que más parecen llamados a asistir a un concierto de rock que a una reunión de alabanza al Creador.

20. Cuidar la vestimenta de los que organizan y/o dirigen el programa de jóvenes. Recuerden que es un programa de alabanza y adoración a Dios y no una reunión cualquiera con amigos por lo que se debiera estar lo más presentable que se pueda.

21. No olvidar la Biblia. El programa debe estar centrado en Jesucristo por lo que importante que todos tengan sus Biblias a mano. En un mundo en que la tecnología parece ganar cada vez más espacio y en donde se ven Biblias electrónicas ya sea en celulares, tablets u otros dispositivos es bueno siempre tenerla en forma escrita, física, tangible, de modo que sea compartida con todos los asistentes al templo.