Algunos han dicho que Cristo vino en el año 1914, otros dicen que Cristo va a venir como un ladrón, va a raptar a los escogidos y los va a llevar al cielo; algunos sostienen que Cristo viene a las cámaras donde se invoca a los espíritus, y aún más, es muy posible que llegue el momento cuando se aparezca un ser prodigioso en una nave extraterrestre que diga que es Cristo. En general, hay mucha confusión acerca de la venida de nuestro Señor Jesucristo, y fue él mismo quien advirtió de esta confusión antes de ir al cielo.
Siendo que hay tantas versiones de la segunda venida de Cristo, la pregunta que surge es ¿A quién o a qué debemos creer? Nuestra seguridad debe estar arraigada en la Biblia, La Palabra de Dios, Como cristianos no debiéramos creer lo que dicen los hombres acerca del retorno de Cristo, sino sólo lo que este libro maravilloso nos presenta.
La Segunda Venida es una enseñanza fundamental en las Escrituras. Nuestro Señor advirtió claramente respecto a las estratagemas que se iban a presentar para engañar a la gente acerca de este evento.

Las señales acerca de su venida fueron presentadas con claridad en el capítulo 24 de San Mateo y los otros pasajes paralelos en los sinópticos. En su discurso él advierte que no se debe creer a cualquiera que pretenda ser el Cristo. (Mateo 24:5,23-28) La segunda venida tiene características que no permiten ser falsificadas por ningún ser creado. En primer lugar, la segunda venida es personal y literal. Segundo, es visible y audible; tercero, es repentina e inesperada; cuarto, es gloriosa y catastrófica.

PERSONAL Y LITERAL
Los discípulos estaban mirando al cielo tristes; su amado Maestro se despidió de ellos y regresó en una nube a su mansión celestial. Mientras su vista estaba todavía enfocada en el infinito, sus pensamientos fueron interrumpidos por dos ángeles que les dieron el reconfortante mensaje: “¿Qué estáis mirando al cielo? Este mismo Jesús que ha sido tomado de vosotros al cielo, así vendrá como le habéis visto ir al cielo” (Hechos 1:9-11) Sí, este mismo Jesús con el que convivieron por más de tres años, que después de la resurrección estuvo con ellos por cuarenta días iba a regresar de la misma manera visible en que se fue, para llevarlos con él a la patria celestial (Juan 14:1-3)
En la actualidad, algunas personas afirman que su venida es “en espíritu”, sin embargo, cuando los apóstoles hablan de su venida, usan el término parousía, que aparece 24 veces en el Nuevo Testamento, 18 de las cuales se refieren a la venida o presencia corporal y literal de distintas personas (1 Cor. 16:17) Un ser personal y visible se fue al cielo, la misma persona que ascendió “aparecerá por segunda vez, sin relación con el pecado, para salvar a los que le esperan” (2 Cor. 7:6,7)
VISIBLE Y AUDIBLE
El hecho de que Jesús venga en las nubes o con las nubes (Mat. 26:24; 24:30) enfatiza el hecho que él va a ser visto, así como los israelitas miraban la nube que los acompañaba en su peregrinar por el desierto. San Juan reafirma esto cuando dice que Cristo viene en las nubes (Apoc. 1:7)
Pero hay que hacer una distinción entre la presencia visible y la presencia espiritual. Cuando el Señor regresó al cielo, nos prometió: “He aquí que yo estoy con vosotros todos los días, hasta el fin del mundo” (Mat. 28:20) También nos aseguró: “Donde están dos o tres congregados allí estoy yo en medio de ellos” (Mat. 18:20) Esta presencia es espiritual pero no corporal y visible. Para no confundir esta presencia espiritual permanente de Cristo con nosotros –a través del Espíritu Santo–, con su segunda venida, los apóstoles emplearon el término parousía (venida corporal), o epifanía (manifestación visible, aparición) (2 Tes. 2:8) porque con éstos términos enfatizan que la presencia de su venida será corporal y visible. Sin embargo, algunos grupos cristianos han confundido la segunda venida con la presencia espiritual permanente de Cristo con su iglesia, al afirmar que Cristo viene cada vez que se celebra la eucaristía o la cena del Señor, y así olvidan su segundo retorno. Otros simplemente han relegado la doctrina de la segunda venida a un segundo plano.
La segunda venida será visible a todo ojo humano. El mismo Jesús amonestó a sus discípulos a no dejarse engañar por noticias de una segunda venida “secreta” en algún lugar del planeta; él comparó su retorno al brillo del relámpago (Mat. 24:27) que es visto por todos desde cualquier ubicación geográfica. Todo esto evidencia que el segundo retorno de Jesús será visible.
Pero además de esto la segunda venida será audible para todos los seres vivientes de este planeta. El apóstol Pedro dice que ese día “los cielos pasarán con grande estruendo” (2 Ped. 3:10) “Y el Señor Jesús dijo que enviará a sus ángeles con gran voz de trompeta, y juntará a sus escogidos” (Mat. 24:31) Esta descripción no deja lugar para eventos secretos. Por lo tanto la segunda venida del Señor será visible y audible a todos los seres humanos.
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